Fruta de pulpa amarilla de sabor dulce y delicioso, su piel es delgada y aterciopelada.

Usos:
para consumir fresca y en dulces

Propiedades

El durazno, perteneciente a la familia de las rosáceas, esta fruta es originaria de china, de cáscara suave como el terciopelo, y pulpa dulce y jugosa. Se la puede utilizar como parte de ingredientes en compotas, ensaladas de frutas y tortas. Al natural es de un delicado y exquisito sabor. El durazno nos aporta, vitaminas del complejo B y C, minerales como el potasio y fitoquímicos como la luteína zeaxantina criptoxantina y betacarotenos.
Esta deliciosa fruta nos ayuda no solo a alimentarnos de una manera sana, sino que además protege nuestra salud visual, neutraliza los radicales libres y disminuye el riesgo de contraer enfermedades cardiovasculares. Hay muchas variedades de esta fruta, pero siempre debemos preferir los de color amarillo o crema que sean suaves al tocarlos, y que no estén demasiado blandos, o pasados en su madurez. Puede conservarlos en la nevera por 1 o 2 días.
Beneficios para la salud
Ayuda a la digestión: esta fruta es fácil de digerir, es poco “pesada” para el estómago, y ayuda al hígado a realizar los procesos digestivos porque aumenta la producción de bilis y la digestión de las grasas.
Aliado de las vías urinarias: si sufre cálculos de riñón o vesícula, conviene tomar el melocotón en forma de jugo porque favorece la disolución de las llamadas “piedras renales”. Lo ideal es mezclarlo, con un poco de miel.
Beneficia la actividad intestinal: el melocotón aporta una reducida cantidad de azúcar, por lo que pueden consumirlo los diabéticos y gracias a su elevado contenido en fibra vegetal, resulta muy aconsejable para combatir el estreñimiento.
En la mayoría de las dietas se recomienda consumir al menos 2 o 3 porciones de fruta por día, lo cual le da la posibilidad de consumir duraznos 3 o 4 veces por semana y aprovechar de todas sus bondades, además de un exquisito sabor a la hora de saciar el hambre.